OBLIGATORIEDAD DE LA ENSEÑANZA DEL COOPERATIVISMO.

Gilda González Picado; Directora del CONACOOP

El cooperativismo como movimiento económico y social atraviesa por una crisis de credibilidad ante la opinión pública por diversos motivos, uno de ellos las luchas internas que lo han desgastado y últimamente el furibundo ataque de varios diputados con el fin de gravar con el impuesto sobre la renta a las cooperativas.

 

Sin duda esto ha incidido en la población, donde se forman grupos que defienden, y mayoritariamente grupos que atacan al cooperativismo como un todo lo cual es injusto, considerando que el cooperativismo en Costa Rica ha dado un gran impulso a la economía solidaria y ha contribuido con el desarrollo de grandes sectores, algunos excluidos económicamente.

 

 ¿A la pregunta de qué ha generado esta situación? Solo se encuentra una respuesta, falta de conocimiento en la doctrina y principios cooperativos, si los diputados que hoy piden a gritos gravar las cooperativas tuvieran claro que es el cooperativismo, estarían en otra posición y el problema de fondo es que son una generación que desconoce toda la teoría cooperativa.

 

Si en nuestro país se hubiese cumplido a cabalidad la Ley 6437, ley que establece la enseñanza obligatoria del cooperativismo, tendríamos legisladores informados y un pueblo informado.

 

La Ley 6437, establece la enseñanza obligatoria del cooperativismo en todos los centros educativos del país, públicos y privados, y dice que la enseñanza del cooperativismo deberá ser parte integral de todas las asignaturas que se impartan, o sea que debemos tener temas cooperativos en matemáticas, ciencias, estudios sociales, español y en cualquier otra asignatura que se imparta y esto no es imposible, puesto que en una oportunidad ya se hizo y se lograron incorporar temas cooperativas en casi todas las asignaturas, en 1987-1988, obviamente los programas de estudio cambian y no se volvió a integrar el cooperativismo a los programas de estudio. Además, la ley plantea que los centros de enseñanza superior, encargados de la formación de los educadores tanto de primaria como de secundaria darán la importancia debida a la enseñanza del cooperativismo y el Ministerio de Educación en conjunto con el INFOCOOP a los docentes en servicio.

 

   Hasta donde tenemos conocimiento, se da formación a los profesores y maestros que atienden cooperativas escolares y estudiantiles y la enseñanza del cooperativismo se limita a los niños y jóvenes que forman parte de estas cooperativas que son de gran importancia y que también su formación está prevista en esta ley.

 

Para el país sería de suma importancia el cumplimiento de esta legislación puesto que el cooperativismo puede ayudarnos a formar jóvenes con valores como la justicia, tolerancia, responsabilidad, honestidad, respeto, cortesía, amabilidad, humildad, transparencia, solidaridad, valores indispensables en la formación de seres humanos que se realicen a sí mismos y contribuyan con la sociedad.

 

Es un hecho que la ley no se cumple en su totalidad, quedan aún muchos vacíos, si se quiere realmente fomentar valores, emprendimientos y desarrollar la economía social solidaria se hace entonces imprescindible dar a conocer la Ley 6437 de la obligatoriedad de la enseñanza del cooperativismo, y más que darla a conocer generar la conciencia necesaria entre los actores involucrados para que su ejecución o puesta en práctica sea producto del convencimiento de sus bondades y su importancia en la formación de las futuras generaciones.

 

Desde el modelo cooperativo se pueden crear más y mejores empleos para los jóvenes, un reto que tiene el país por delante, además de lo anterior, un aspecto a considerar es que es una tendencia mundial el promover políticas públicas para incluir materias cooperativas desde los grados iniciales oficiales de formación de niños y jóvenes.

 

No debemos olvidar que la educación y por ende la educación cooperativa es un proceso permanente donde poder desarrollar la autogestión, y la participación de todos en un marco democrático, respetuoso, basado en la responsabilidad individual y colectiva y la solidaridad, lo que sin duda redundará en un futuro mejor para todos.

 

Si quiénes nos dirigen hoy en día hubiesen recibido educación cooperativa tal y como lo establece la ley probablemente estaríamos contando otra historia, veríamos un apoyo al movimiento cooperativo y no los intentos por reducir y limitar cada vez su proyección en el ámbito nacional.

 

Aunado a esto en el año 2016 se formó por medio del decreto 38836

 

“El sistema integrado nacional de educación cooperativa, asociativismo en economía social solidaria para el fomento de la educación cooperativa, economía social solidaria y del emprendedurismo asociativo” del cual no conocemos sus frutos y parece que ni siquiera ha funcionado puesto que no se han integrado todos los miembros que establece dicho decreto para funcionar.  O sea, opciones hay lo que no ha existido es voluntad política.

 

Corresponde entonces al INFOCOOP, el CONACOOP y el CENECOOP en conjunto llevar a cabo acciones con el Poder Ejecutivo y específicamente con el MEP para lograr el cumplimiento de esta ley que obviamente vendría no solo a beneficiar el cooperativismo sino a todo el país.